Fundación Obras Sociales Betania

PLAN PADRINO

Hay adultos mayores esperando mucho más que un almuerzo.

Esperan una sonrisa, una conversación, un abrazo y la tranquilidad de saber que alguien piensa en ellos.

Con tu aporte como Padrino Betania haces posible que un adulto mayor reciba alimentación, acompañamiento y momentos llenos de dignidad.

Hoy puedes sentarte simbólicamente a su mesa.

Cambia el menú de hoy
por una vida de bienestar

el costo de
dos hamburguesas

Equivale

1 mes de
almuerzos

para

1 Abuelito

Tu apoyo es el motor que transforma sus vidas

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Adultos mayores celebrando en el comedor de Betania

$45.000

Almuerzos para 1 semana

Almuerzo servido a los adultos mayores de Betania

$80.000

Almuerzos para 15 días

Adultos mayores en actividad de la Fundación Betania

$150.000

Almuerzos para 1 mes

Hacer tu aporte
mensual es muy sencillo

01.

Débito automático

Despreocúpate de las fechas. Tu aporte se debitará mensualmente de forma segura, garantizando la alimentación continua y el bienestar de nuestros adultos mayores.

02.

Lo recogemos en tu casa

¡Nos adaptamos a ti! Programamos un mensajero de confianza para que recoja tu donación en la dirección y el horario que tú elijas.

03.

Visítanos en nuestra sede

Nos encantaría saludarte y darte las gracias en persona. Trae tu aporte directamente a nuestras oficinas principales.

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Testimonios

Doralice García
Cuando recibo mi subsidio de ochenta mil pesos, lo primero que hago es separar dos mil pesos para asegurar el almuerzo del mes en Betania. Siempre digo que esa platica ya tiene dueño. Aquí no solo vengo a comer, aquí encontré una segunda casa.
Doralice García – 80 años
Medardo Sánchez
En Betania me regalaron una caja de dientes nueva. Como me incomodaba un poquito, decidí pulirla con mis herramientas… y la dañé. La doctora me regañó, me hizo otra y me dijo: «¡Esta no la vuelve a tocar!». Ahora sí puedo hasta roer hueso.
Medardo Sánchez – 70 años
Marta Lucía Castaño
Cuando recibí mi prótesis fui muy feliz. Ahora sonrío con tranquilidad, me siento más bonita y muy agradecida. Lo que más me alegró fue cuando la hermana Gloria me dijo que no se notaba que era una prótesis. ¡Eso sí me sacó una sonrisa!
Marta Lucía Castaño – 80 años
José Froilán Ceballos
No tenía cómo comprar mis gafas. Gracias a Betania hoy veo mejor, mis ojos descansan y hago mis cosas con más tranquilidad. Para muchos serán solo unas gafas, pero para mí significan volver a ver la vida con más claridad.
José Froilán Ceballos – 64 años
María Lilia Orrego
Llevo casi cincuenta años cuidando animales en Solferino, sin diploma, solo con lo que la vida me ha enseñado. Tengo cáncer, pero eso nunca me ha detenido: cuando llega un animalito herido, no lo pienso dos veces. En el comedor encontré también un lugar donde me cuidan a mí, donde después de tantos años dando, puedo sentirme acompañada.
María Lilia Orrego – 76 años